10 minutos
Corro, no puedo; camino, es lento.
Soy sombra sin rumbo, sin rastro, sin rostro.
Hay que acabar ahora, no puedo.
-Tranquilo, si llegará- me digo con ciega certeza.
Corro, no puedo; vuelo...
parece la opción más factible....

9 Abril 2008
Corro, no puedo; camino, es lento.
Soy sombra sin rumbo, sin rastro, sin rostro.
Hay que acabar ahora, no puedo.
-Tranquilo, si llegará- me digo con ciega certeza.
Corro, no puedo; vuelo...
parece la opción más factible....

28 Enero 2008
Este es un final alternativo que hice para una legenda de Gustavo Adolfo Bécquer titulada El monte de las ánimas.
Casi como un milagro, para Beatriz, llegó la mañana. Ella jamás había estado tan asustada como en esa noche, pero se tragó el miedo, se quitó la cobija y como si fuera impulsada por un resorte se levantó de la cama. Beatriz, aun con un poco de nervios por la tan macabra noche que tuvo, se asomó a la ventana y logró ver un día gris, tan gris que parecía negro, y unos rayos de tormenta y en ese momento sintió como el ambiente se volvía más pesado y frío, a lo lejos los lobos y los perros de caza aún se oían aullando y ladrando y cada que caía un trueno parecía como si en el lodo del sendero hubieran unas pisadas de botas dirigiéndose hacia la cabaña. Beatriz se emocionó al ver dichas huellas y corrió hacia la puerta de su cuarto ―¡cómo pude ser tan miedosa como esos campesinos! ―pensaba, pero en el momento en que tocó el picaporte la puerta se abrió creando un estruendo terrible en toda la cabaña y apareció la banda azul en el suelo. Beatriz la recogió, se la puso y caminó hacia la chimenea, la cual estaba encendida, y en una de las sillas de junto a la chimenea logró ver la silueta de Alonso. Beatriz se acercó con un gesto de en el rostro ―¡¿acaso me querías asustar no llegando en toda la noche?! ―pero al momento de ver el rostro de Alonso dio un grito de horror.
Todos los sirvientes salieron a ver el porqué del grito de Beatriz y la encontraron en un rincón del salón llorando, estaba más pálida que la harina y más inmóvil que la piedra; le preguntaron porqué grito pero lo único que decía era ―yo lo maté, yo lo forcé a ir, yo lo maté―; los sirvientes buscaron por toda Soria el cadáver de Alonso pero no lo encontraron, ni siquiera en la silla en la que Beatriz creyó verlo.
27 Febrero 2007
No dormía; vagaba en este limbo en que cambian de forma los objetos, misteriosos espacios que separan la vigilia del sueño. Las ideas, que en ronda silenciosa daban vueltas en torno a mi cerebro, poco a poco en su danza se movían con un compás más lento. De la luz que entra al alma por los ojos los párpados velaban el reflejo; mas otra luz el mundo de visiones alumbraba por dentro. En este punto resonó en mi oído un rumor semejante al que en el templo vaga, confuso, al terminar los fieles con un amén sus rezos. Y oí como una voz delgada y triste que por mi nombre me llamó a lo lejos, y sentí olor de cirios apagados, de humedad y de incienso. Entró la noche, y del olvido en brazos caí, cual piedra, en su profundo seno: dormí, y al despertar exclamé: “alguno que yo quería ha muerto”
21 Febrero 2007
Este es un cuento que hize para un concurso de cuento,de esos que haces en la escuela, espero que les agrade.
Mis padres acostumbran recordar con mucho gusto la época en que yo era pequeño. Por ejemplo, me repiten hasta hacerme enojar que llamaba “frescolares” a los niños del último curso del preescolar de la escuela donde estaba cuando sólo tenía tres años. La verdad yo sí me acuerdo bastante de esa escuela y de ese tiempo en que era muy platicador. Era lo que se dice un “fresco” un pollito fresco muy parlanchín, Miss Lulú decía que era como Denver su loro. Pero no yo no quería parecerme a un pollito, ni a un loro. Quería ser pájaro pero de los grandes, de los que veía en los viajes por carretera, volando solitarios muy alto y con las alas extendidas. Cada que encontraba sábanas o telas para envolverme hacía como si tuviera alas como las águilas o los gavilanes y volaba y revoloteaba entre el comedor y la sala hasta que me regañaban y retiraban mis alas-capa. Entonces vivíamos en un departamento que estaba en el último piso de un edificio donde todos me conocían, saludaban y hacían la plática aunque fuera un niño pequeño. Supongo que les divertía que un chamaquito inventara tantas cosas. Porque yo inventaba mucho, sobre cualquier tema tenía cosas que opinar. Puros sinsentidos que divertían a los adultos. Decía por ejemplo que tenía nueve vidas como los gatos y que ya se me habían gastado unas dos. También le afirmaba que era mago, que había nacido con la magia en los dedos y en los ojos, que mi papá era mi hijo, de hecho le llamaba “hijo”. Era chistoso, supongo, porque lo decía un niñito flaquito y enfermizo de tres o cuatro años. Todo esto está en mis propios recuerdos porque de algunas de estas cosas, como de mis ganas de ser pájaro ya no se habla en casa. Nunca se me han quitado las ganas de ser pájaro, bueno, en realidad yo creía y creo que antes de ser humano fui pájaro. Mis gestos a la hora de fijarme en el detalle de alguna cosa, claro, hablo de los movimientos y gestos que hago cuando estoy solo y que son muy parecidos a los de los pájaros, porque muevo la cabeza como si tuviera un ojo a cada lado y no dos enfrente y las manos al tomar algo como si fueran un pico-pinza. Por ejemplo, cuando me miro en el espejo, siempre me pongo de perfil, primero de un lado y luego del otro. Ya no vuelo con sábanas ni capas de mago, pero extiendo los brazos como si tuviera plumas, de hecho, si me concentro bien, siento que tengo plumas y que no puedo pegar bien los brazos a los costados del cuerpo. Sigo sintiéndome pájaro pero procuro que no se me note porque sería un fuerte motivo de burla ¿o de preocupación?, no sé pero me doy cuenta de que el asunto es algo complicado, tanto para mí como para toda la familia. Hace mucho que dejé de ser “frescolar” de ser flaco y platicador. Ahora casi no hablo con nadie, porque cuando lo hago me sale un ruido que parece graznido, mi mamá dice que tengo voz de ganso y eso no me molesta porque los gansos y los patos me caen bien, de hecho me parecería sensacional ser un pato viajero, de esos que atraviesan el mundo nomás por cambiar de clima. Lo que me parecería horrible de ser pájaro es tener el aspecto y el tamaño de esos pájaros café grisáceo que más bien parecen ratones porque no levantan el vuelo ni un metro del suelo. Sí la verdad es que envidio a los patos viajeros. Ni modo, en la vida de humano hay que vivir en una casa, dormir en una habitación que se debe arreglar de cuando en cuando para que no te miren con enojo, también he tenido que hacer amigos, amigos humanos que no hablan como gansos, conseguir una novia, ir a la escuela y comer carne y cosas que consumen los humanos. No siempre me disgusta todo este mundo humano. Hace mucho que dejé de ser pequeño, flaco y platicador. Papá dice que me volví huraño desde que entré a la primaria, más bien desde que me enseñaron a escribir. Eso puede ser cierto: no me gusta escribir; prefiero dibujar y pintar. Dicen que me salen bien las pinturas donde las cosas se ven como desde el cielo. Hace algunos años nos mudamos de casa. Actualmente duermo en un primer piso, donde todas las ventanas tienen fuertes protecciones y cortinas.

17 Febrero 2007
Estos dias no me he sentido bien, no es que estoy enfermo o algo así, solo me siento vacio; como si no tuviera nada que hacer aquí (bueno que de hecho casi no hago nada). O bueno, me parece que mas bienes una depresión momentanea; solo espero que no dure mucho pues se siente. Casi siempre...
30 Enero 2007

Como si no ubiera nadie, me quedé solo. tal vez no estoy solo, estoy con mis seres queridos, con mi familia, pero justamente ahora me siento solo, sin rumbo.
De repente oigo una voz familiar: ¿No quieres salir a jugar conmigo?, me quedo paralizado, miro a todos lados pero no veo a nadie.
¿Será mi imaginación?, si creo que sí me digo a mi mismo, pero al instante vuelvo a oir la misma voz:Vamos, solo juega conmigo un rato.
Como si a un niño le ofrecieran un caramelo me puse feliz, me levanté y seguí a la voz que me decia como grabadora ¡que gusto, vas a jugar conmigo!
En la sala de mi casa encuentro un cochecito de madera, la voz me dijo: con este juguete jugaremos; en el acto siguente me asusté, volví a mirar a todos lados y exclamé: ¡¿Quién es el que quere jugar conmigo?!
Como un cohete un niño salió de la nada, era pequeño, sonriente, vestía de rojo con amarillo y le encontraba un extraño parecido a alguien que yo conocía muy bien. -Yo quiero jugar contigo-.
Le pregunté que de dónde era, por qué entro a mi casa, quién era el; pero respondía siempre tu sabes la respuesta.
Me dí cuenta que las conocía y empezé a jugar con él.
Le pregunté que cuando volvería a venir y me dijo que cuando quiera. Desde entonces todos los dias jugamos a los cochecitos yo y mi otro yo.
15 Diciembre 2006
"Yo soy ardiente, yo soy morena, yo soy el simbolo de la pasión; de ansia de goces mi alma está llena. ¿A mí me buscas?"
"No es a tí, no."
"Mi frente es pálida; mis trenzas, de oro; puedo brindarte dichas sin fin; yo de ternura guardo un tesoro. ¿A mí me llamas?"
"No, no es a tí."
"Yo soy un sueño,un imposible, vano fantasma de niebla y luz; soy incorpórea, soy intangible; no puedo amarte."
"¡Oh, ven; ven tú!"

22 Noviembre 2006
Entonces desperté, hacia mucho frio y no podia ver nada, intenté estirarme de tan profundo sueño pero mis intentos fueron inutiles, mi cama se movia, talvez no me habia recuperado de la borrachera de ayer; me quedo calmado, en el fondo oigo lamentos y una musica muy melancolica.
Trato de recordar que hacia ayer y me llegan recuerdos borrosos, mi auto, mi novia, una carretera.
De repente hay un movimiento brusco y dejo de recordar.
Siento como que me bajan a algun lugar; vuelvo a empezar a recordar: otro auto, muchas luces, un choque...
Me di cuenta, cierro los hojos y me entrego a los brasos del sueño eterno.

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